No me pisas.

Me resbalé con piedras
y lo sigo haciendo,
pero eso no es excusa
para mirar al frente
y alejarse del miedo.

Me encapriché de gente
como los niños hacen
con sus peluches,
y no quise soltarme
hasta que me obligaron
a cambiar de manos.

Ahora miro al pasado
mediante algunas fotos
y me veo a mí
llena de cicatrices,
pero sé que en realidad
son marcas de guerra
que me han permitido
llegar a ser quien soy
y saber quien quiero ser.
Que no es lo mismo
que ser quien los demás
quieren que seas.

#versovolador30



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