Fuguémonos

Fuguémonos,
vayamos lejos de todo.
Dejemos que la brújula
marque un destino al azar
o que el dedo índice
señale el lugar
que más le apetezca visitar
de entre tantos disponibles
en la pantalla de "salidas".

Pongamos un rumbo nuevo
hacia lo desconocido,
allá donde no haya nadie
que nos presione,
que nos vigile,
que nos observe
y nos mande qué hacer.
Nadie que nos corrija cuando crea
que estamos equivocados.

-sí, muchas veces solo lo creen-

Huyamos de esta matadora
y monótona rutina
llena de obligaciones
y de normas por cumplir,
y busquemos un rincón lejano
para vivir realmente al límite.

Cambiemos de aires y de ideas,
vayamos más allá de la normalidad.

Fuguémonos tú y yo,
vayámos sin dinero
sin esperar nada,
improvisando
como tanto nos gusta.

Yo no iré a solas
ni te dejaré marchar sin mi.
Porque una mínima compañía
es necesaria
y, sinceramente, dime:
¿Quién mejor que tú para acompañarme?

Tan solo un tiempo de prueba
y te prometo que si no sale bien
podremos volver,
pero estoy prácticamente convencida
de que más bien,
quien nos quiera,
tendrá que esperar,
porque tal como se dice

"Nunca es tarde
para buscar un mundo
mejor y más nuevo
si en el empeño
ponemos coraje y esperanza".

Si quieres
quedamos mañana
a primera hora,
a medio camino
entre tu cuerpo y el mío.
En esa esquina de la estación
donde hace meses
nos encontramos
por casualidad.




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